El esófago es la parte del cuerpo
encargada de llevar la comida desde la boca hacia el estómago; sin embargo en
ocasiones, generalmente debido a que el músculo al final de este no se cierra
adecuadamente, se produce el fenómeno conocido como reflujo.
El reflujo se define como el ascenso de contenido gástrico hacia el
esófago. No necesariamente implica la presencia de una enfermedad.
Causas
Existen tres mecanismos básicos que pueden causar reflujo gastroesofágico:
- Relajación transitoria del esfínter esofágico inferior (este
mecanismo es relativamente frecuente).
- Aumento de la presión abdominal.
- Hipotensión
basal del esfínter esofágico inferior
Factores de Riesgo (aquellos que lo potencian)
-
Consumo de Alcohol.
-
Hernia de hiato.
-
Obesidad.
-
Embarazo.
-
Esclerodermia.
-
Tabaquismo.
Síntomas
Los más comunes son:
-
Pirosis (Acidez
gástrica).
Los menos comunes son:
-
Náuseas
-
Tos.
-
Dificultad para tragar.
-
Hipo.
-
Dolor de garganta.
-
Ronquera (cambios de voz).
Si los síntomas se relacionan con el consumo de comidas, se
agravan al acostarse y se alivian con antisecretores (antiácidos), se sugiere
consultar con un médico (en especial si persisten después de aplicar las
medidas no farmacológicas, detalladas en el apartado de tratamiento).
Diagnóstico
Cuando los síntomas presentes son
los más comunes, no es necesaria la realización de exámenes adicionales para
comenzar el tratamiento. Sin embargo, si los síntomas persisten a pesar del
tratamiento inicial o si aparecen síntomas más graves (como pérdida de peso o
dificultad para tragar) podrían requerirse estudios adicionales. En este último
caso, el estudio gold estándar es la endoscopía
Se indicará endoscopía cuando:
-
Los síntomas de reflujo
gastroesofagico son persistentes o progresan a pesar del tratamiento.
-
Disminución de peso mayor al 5% (involuntaria).
-
Sangrado gastrointestinal o anemia.
-
Vómitos persistentes.
Tratamiento
Los objetivos del tratamiento son eliminar los síntomas,
curar la esofagitis, evitar las
complicaciones y mantener en remisión.
Las principales estrategias no farmacológicas son:
-
Evitar las grandes comidas.
-
Evitar el consumo de:
o Ácidos
(bebidas cítricas y alimentos cítricos).
o Bebidas
gaseosas.
o Alcohol.
o Cafeína.
o Chocolate.
o Ajo.
o Cebolla.
o Comidas
muy picantes.
-
Reducir las grasas, por medio de la disminución de peso
asociada a actividad física.
-
Dejar de fumar.
-
Evitar acostarse 3-4 horas después de comer.
-
Elevar la cabecera de la cama de 10 a 20 centímetros .
-
Evitar el uso de ropa ajustada en la cintura.
El tratamiento farmacológico se realiza con famotidina,
omeprazol, esomeprazol o lansoprazol. Sin embargo, el tipo de medicamento,
dosis y tiempo de duración son de responsabilidad médica.
Para mayor información consultar en:
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Bienvenid@ visitante! Agradezco que desees compartir tu opinión en esta entrada informativa.
Se informa a los usuarios que los comentarios son moderados para evitar palabras ofensivas contra el resto de los participantes. Cada comentario es leído por la administradora de SIS antes de validar su publicación.
Muchas gracias por su atención y colaboración.