Imagen cortesía de: Medicamentoso
Una intoxicación es el resultado de la acción de un tóxico (sustancia nociva para el cuerpo), cuyas consecuencias son ciertos signos y síntomas que ocurren tras la exposición; sin embargo, existen muchas sustancias cuyos efectos son retardados y no por ello son menos dañinas para la salud.
Es importante recordar que toda sustancia (medicamento, tópico, líquido o incluso alimentos), puede llegar a ser dañina para el cuerpo humano. Esto se debe a que no solo importa de qué tóxico se trate, sino que también de la cantidad y de la vía de exposición, es decir, por donde ingresa a nuestro organismo.
¿A qué se refiere con vía de exposición?
La vía de exposición es uno de los eslabones más relevantes (pero no el único) en la cadena de la intoxicación. Naturalmente, hablamos de la vía de entrada del elemento dañino. Esto es importante porque marcará la diferencia en la intensidad del efecto tóxico y en el tiempo en que el organismo se demore en responder a este.
Podemos decir que la forma en la que el cuerpo absorbe esta sustancia si es relevante, ya que de ella depende qué tan rápido llega el tóxico a la sangre. Se distinguen, entonces, tres grupos de formas:
- Enteral: (aquellas relacionadas con la parte digestiva) sublingual, gástrica, intestinal y rectal. De estas cuatro, la vía rectal es la más impredecible y variable. En general, este tipo de absorción tiene una velocidad de reacción relativa, ya que depende de numerosos factores (como pH del estómago y del intestino, la velocidad del tránsito intestinal, entre otros).
- Parenteral: por la piel, subcutánea, intramuscular, intravenosa, intraarterial, por la mucosa (ocular, nasal, oral, vaginal). En este caso la velocidad de toxicidad también varía, pero para la mucosa y el contacto intravenoso, esta puede llegar a ser bastante veloz; mientras que en el caso de la vía intramuscular, también puede ser impredecible.
- Inhalatoria: es la más común y por la cual la acción tóxica se ve muy favorecida.
¿Cómo actúan los tóxicos en el cuerpo?
Por lo general, todas las sustancias que ingresan a nuestro organismo, sufren una transformación.
Ingresan, se distribuyen, se transforman y se eliminan. El ingreso ya lo discutimos.
En el caso de la distribución del tóxico, esta se realiza por medio de la sangre. Por eso, el hecho de que una sustancia sea más dañina que otra dependerá, entre otras cosas, del nivel de afinidad que las proteínas de nuestra sangre tengan a ella, de qué tantas venas y arterias circulen por el lugar de ingreso de la sustancia y, naturalmente, de las características propias del tóxico.
En esta segunda fase hay que tener claro que el tóxico puede acumularse en un lugar o puede ser procesado por un órgano específico (llamado órgano diana).
Después, la sustancia se biotransforma, es decir, se modifica su naturaleza química para que sea menos dañina para el cuerpo. ¡Exacto! Aquí es cuando empieza el contraataque y generalmente el principal protagonista de este es el hígado.
Pasando por la biotransformación, solo queda la eliminación. La forma dependerá de las características del tóxico, pero generalmente es urinaria; aunque también podría ser por la bilis, leche (si esta dando lactancia), sudor, saliva e, incluso, las lágrimas.
¿Cómo proceder en una intoxicación?
Usted siempre debe tener clara la siguiente información cuando llame a un servicio de urgencias o al CITUC (si es de Chile):
- Qué sustancia fue a la que se expuso (naturalmente esto ayuda a identificar la mejor forma de proceder)
- Cantidad de esa sustancia (eso es ideal, aunque en el caso de los niños, puede ser difícil saberlo, ya que es algo que ocurre cuando uno no esta viendo)
- Vía de exposición (ya explicamos por qué)
- Tiempo transcurrido desde la exposición (en el caso de las intoxicaciones, la intervención puede ser tiempo-dependiente; muchas veces el tratamiento temprano es imprescindible).
- Presencia de otras personas con síntomas parecidos (esto es usual en el caso de intoxicaciones inhalatorias o alimentarias).
- Tratamientos farmacológicos y enfermedades del paciente (esto en particular puede salvar o poner en riesgo su vida. Hay ciertas sustancias que se ven beneficiadas por ciertos medicamentos o, por el contrario, puede ocurrir que aceleren su eliminación).
- Presencia de vómito tras la intoxicación (el vómito puede llegar a ser muy dañino, en especial cuando la ingesta es oral).
- Síntomas presentes desde la intoxicación (aquí su capacidad de observación será clave).
¿Algún signo o síntoma característico? Como para ayudar.
Eso es difícil, los signos y síntomas son tan variados como la cantidad de tóxicos que existen. Por eso su capacidad de observación es importante.
¡Qué hago entonces!
Si identificó que uno de los miembros de su grupo o familia está cursando una intoxicación, su proceder debería basarse en la siguiente información.
¿Está consciente? Si lo está, entonces la persona (adulta o niño) podrá comunicarle qué consumió y cuanto. Si no hay síntomas aún, llame al CITUC (si es de Chile) al 2 635 3800, allí responderán sus dudas y le orientaran.
¡Ojo! Jamás inducir el vómito. Es preferible, para su tranquilidad mental, dar a ingerir unos 60 mL de agua siempre que la persona este consciente.
¡Ojo! Jamás inducir el vómito. Es preferible, para su tranquilidad mental, dar a ingerir unos 60 mL de agua siempre que la persona este consciente.
Importante: Si la persona está incosciente, debe llamar a urgencias. Lo mismo en caso de que no pueda comunicarse con el CITUC. Entonces asegúrese de llevar una muestra del tóxico si es que tiene acceso a este (la botella de lo que ingirió o el frasco del medicamento que tomó, por ejemplo). Eso ayudará a facilitar el trabajo del personal de salud y de esta manera la atención será oportuna.
Nota: Recuerde que ante cualquier duda puede consultar por medio de los comentarios.
Aquí les dejo un breve video sobre intoxicaciones:
Adelanto: en una próxima publicación tocaré el tema del "Sangrado Intenso", algo de lo que todos debiésemos saber un poco.
¡Espero sus comentarios!
Referencias
Hagen, P. & Millman, M.(2008). Guía de Autocuidado de la Clínica Mayo (5ª Ed.). Rochester, Minnesota: Mayo Clinic Health Information.
Rovira, E. (2012). Urgencias en Enfermería. Barcelona, España: Ediciones DAE.
Paris, E., Ríos, J., Bettini, M., Perez, M. & Mieres, J. (2012). Guía CITUC de Intoxicaciones. Recuperado del sitio Web https://farmaciassc.files.wordpress.com/2013/01/guia-tto-intoxicaciones-cituc.pdf
Díaz, A. (s.f.). Intoxicación. Recuperado del sitio Web de Webconsultas, de http://www.webconsultas.com/salud-al-dia/intoxicaciones/intoxicacion-10743