Es un síndrome producido por
la inflamación de la mucosa nasal; se caracteriza por obstrucción nasal y
congestión. Puede acompañarse de prurito (picazón) nasal y estornudos.
La rinitis es uno de los motivos de consulta más frecuente, al asociarse
a infecciones virales, alergias u otras causas que afecten el sistema
respiratorio. La rinitis alérgica,
por otra parte, es una enfermedad crónica; en general, la sintomatología
tienden a ser desagradable, producto de la irritación de la mucosa nasal y
alteración de la calidad de vida, al causar somnolencia, falta de
concentración, baja de rendimiento, irritabilidad y cansancio crónico. Por otra
parte, suele asociarse a mayor incidencia de conjuntivitis, otitis,
rinosinusitis y asma bronquial.
¿Qué es lo
que pasa en la rinitis alérgica?
Como se explicó en el
apartado de alergias, el proceso
inicial de toda reacción de hipersensibilidad es la sensibilización; durante
este proceso, la exposición al alergeno causa la producción de anticuerpos
específicos (llamados IgE) contra
esa sustancia. Entonces, el contacto posterior con el mismo agente produce dos
tipos de efectos:
Inmediato
Tardío.
Durante la fase de efecto
inmediato, se liberan diversos mediadores e histamina, la que fomenta la
reacción alérgica provocando liberación de moco, contracción de la musculatura
de los bronquios, irritación nerviosa (lo que provoca la picazón y los
estornudos) y dilatación y aumento de los capilares (lo que provoca
enrojecimiento e hinchazón). Esto normalmente ocurre entre los primeros 30 a 60 minutos
post-exposición.
En la fase tardía, la
respuesta alérgica aparece entre las 4 a 8 horas tras la exposición (aunque esto
ocurre en el 50% de los casos). Su síntoma más característico es la obstrucción
nasal.
Factores de
Riesgo
Normalmente se produce por la
interacción de la herencia genética con el entorno, siendo la primera el factor
de riesgo más importante; sin embargo, el rol del medioambiente es esencial,
pues son los alergenos los que desencadenan la respuesta inmune.
Diagnóstico
Se realiza evaluando la
historia clínica junto a los antecedentes y síntomas que presente.
- Es probable la realización de exploraciones complementarias tales como:
- Pruebas cutáneas (prick test)
- Determinación de IgE sérica específica (examen sanguíneo)
- Citología nasal.
- Radiología de los senos paranasales.
Sin embargo, la realización
de cualquiera de estas pruebas dependerá de la evaluación de su médico
tratante.
Tratamiento
Como todos los tratamientos,
incluye tres pilares fundamentales:
- Educación y control ambiental (evitar alergenos e irritantes): en caso de que la rinitis alérgica sea secundaria a los pólenes, se debe recordar que estos se encuentran en el aire; tiende a aumentar con el calor, clima seco y a tempranas horas de la mañana. Se sugiere ducharse y lavarse el pelo al atardecer y mantener ventanas cerradas en el dormitorio para evitar el ingreso de polen.Ahora bien, si el problema se asocia a una hipersensibilidad a los hongos, debe mantener un adecuado control de la humedad; evitar áreas húmedas, sacar las hojas de los árboles antes de que empiecen a pudrirse, limpiar la ducha regularmente con cloro y revisar la cortina del baño en busca de hongos, reparar las goteras y limpiar frecuentemente los lugares húmedos.Contra los ácaros, debe ser consciente de que es casi imposible librarse de ellos, pero resulta útil el uso de fundas antiácaros; reducir el número de lugares donde más se acumula polvo, como peluches en dormitorio, cuadros, libros. Sacudir por lo menos dos veces por semana con paño húmedo y aspirar regularmente. Usar mascarilla mientras se asea la casa para evitar inhalación.Caspa, saliva y orina de animales también induce reacciones de hipersensibilidad. Considere que la piel de los animales también tiene hongos, polvo y polen antes de tener una mascota. Si ya tiene una, puede realizar baño semanal (tiene mayor efecto hacerlo con agua destilada); idealmente que permanezca en el patio de la casa o fuera del dormitorio si vive en departamento. Lávese las manos después de tocarlo y no lo acerque a su rostro. Evite cigarrillos y perfumes que irritan la nariz, pues empeorará su alergia.
- Tratamiento farmacológico: antihistamínicos orales, corticoides intranasales, descongestionantes y/u otros fármacos serán indicados por su médico tratante de ser necesario. La recomendación en este caso es ser evaluado por un Inmunólogo o Alergólogo si es que cuenta con los medios económicos para hacerlo.
- Inmunoterapia: indicada en casos muy severos. Es particularmente eficaz al combatir sensibilidad a pólenes y ácaros. Ayuda al control de síntomas, pero no está exenta de riesgos, por esa razón solo es indicada y administrada por especialistas (inmunólogos/alergólogos) en un centro médico especializado.
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