miércoles, 27 de enero de 2016

¡Me asfixio!

Imagen cortesía de: HHR


La asfixia ocurre cuando el paso del aire esta bloqueado. La complicación mayor de esta falta de aire es que el corazón puede detenerse, al igual que la respiración. Por ello, es una situación que requiere acción inmediata. El objetivo es prevenir la pérdida de conciencia o la muerte.

¿Cómo puedo saber si alguien se está asfixiando?
Primero debe saber que la asfixia normalmente se produce por alimentos que se mastican inadecuadamente y que se alojan en la garganta o en la traquea, por lo general son sólidos (como carne, aceitunas, frutos secos, etc.)

La persona que se encuentra en esta situación no puede comunicárselo, excepto por el movimiento universal de las manos (ver la fotografía del inicio). Sin embargo, el problema es que algo característico que acompaña la asfixia es el pánico, por lo que podría observar una expresión de terror y movimientos descordinados de manos y brazos.

¿Por qué se asfixiaría una persona?
Bueno, por lo general se produce por la costumbre de hablar mientras se mastica y traga; pero también puede ocurrir que las dentaduras postizas predispongan a este problema al interponerse en la forma en que se siente el alimento dentro de la boca.

Pero el cuerpo debería ser capaz de protegerse a sí mismo...
En efecto, cuando un trozo de alimento se va por el conducto equivocado (o como coloquialmente se dice, por el camino viejo) acontece un reflejo conocido como tos. Este normalmente soluciona el inconveniente y es un 100% efectivo con los líquidos.

En realidad, el reflejo de la tos es algo muy positivo. Si la persona que está frente a usted está tosiendo libremente, quiere decir que no se está asfixiando. Pero ¡atención! Eso no siempre es verdad.

De hecho, debe observar detenidamente a la persona frente a usted. ¿Tiene la piel de color normal? ¿Le habla? o ¿su piel es esta volviéndose azul y la tos es más como un jadeo?

Si la respuesta es afirmativa para la última pregunta, ¡preocúpese! Alguien se está asfixiando justo frente a usted. Pero si tiene duda, pregúntele, aunque lo parezca, no es una pregunta tonta.

¡¿Qué hago?!
¡Jamás inducir el vómito! Tiene que usar la Maniobra de Heimlich

Son tres pasos:

  1. Párese detrás de la persona y rodee con los brazos su cintura.
  2. Coloque la mano empuñada en diagonal hacia arriba por sobre el ombligo.
  3. Con la otra mano sujete el puño y presione con fuerza hacia dentro. El movimiento debe ser rápido y debe repetirlo hasta que el objeto obstructor sea expulsado o hasta que la persona pierda la conciencia.
Importante: si la persona pierde la conciencia, podría continuar haciendo la maniobra hasta la expulsión del objeto, pero para esas alturas ya debería haber llamado a urgencias. ¡Exacto! Ante la pérdida de conciencia si o sí deberá contactar a un servicio de urgencias.

¿Y si el que se asfixia soy yo?
¡Maniobra de Heimlich! Si, se puede.

  1. Coloque su propio puño ligeramente por sobre el ombligo.
  2. Envuélvalo con la otra mano y empuje el abdomen hasta expulsar el objeto.
  3. ¿No resulta? Inclínese sobre el respaldo de una silla en movimientos fuertes y rápidos.
¿Y si mi hijo se está asfixiando? ¿Es lo mismo?
No necesariamente. Dependerá de la edad de su hijo. Pero ¡lo primero es lo primero! Si está acompañado, asegúrese de que alguien llame a urgencias. Si está solo, hágalo usted mismo. Luego, asegúrese de que la asfixia es por un cuerpo extraño. Si ese es el caso, pues siga con lo siguiente.

Si su hijo es menor de un año, usted debe:


  1. Colocarlo boca abajo, le recomiendo que utilice su muslo como apoyo.
  2. Posicione un brazo bajo el cuerpo de su hijo, sosteniendo el pecho del niño con su mano y la mandíbula con sus dedos. La cabeza siempre apuntando hacia abajo.
  3. Dar cinco golpes fuertes y rápidos entre los omóplatos (hombros), utilizando la base de su mano libre.
Imágenes cortesía de: MedlinePlus


¡No me resulta! ¡Se sigue ahogando!
  1. Voltéelo boca arriba, apoyándose en el muslo, sujete su cabeza.
  2. Los dedos en la mitad del esternón, justo bajo las areolas.
  3. Comprima rápidamente unas cinco veces, de un tercio a un medio de profundidad.
  4. Altérnelo con cinco golpes entre los omóplatos. Siga hasta que expulse el objeto o pierda el conocimiento.
Realmente considere esto...
Esta maniobra no es para jugar y asfixiarse no es chistoso. Esta situación debe tomarse en serio. Asegúrese de llamar a urgencias siempre, recuerde que la vida de las personas no es una broma.

Adelanto: La próxima publicación trataremos el tema "Infarto", bastante más común de lo que todos creen.
Espero sus comentarios!

Referencias
Hagen, P. & Millman, M.(2008). Guía de Autocuidado de la Clínica Mayo (5ª Ed.). Rochester, Minnesota: Mayo Clinic Health Information.
Rovira, E. (2012). Urgencias en Enfermería. Barcelona, España: Ediciones DAE.
MedlinePlus. (2015). Asfixia en niños menores de 1 año. Recuperado de https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000048.htm

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Bienvenid@ visitante! Agradezco que desees compartir tu opinión en esta entrada informativa.
Se informa a los usuarios que los comentarios son moderados para evitar palabras ofensivas contra el resto de los participantes. Cada comentario es leído por la administradora de SIS antes de validar su publicación.
Muchas gracias por su atención y colaboración.